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11 noviembre 2008

Conocimiento de caracteres y acontecimientos hebreos en indígenas americamos

Por John A. Widtsoe y Franklin S. Harris.


Una de las más notables evidencias del origen hebreo de los aborígenes norteamericanos es el conocimiento que ellos tenían del pueblo y acontecimientos relatados en el Antiguo Testamento. Esta familiaridad con las escrituras hebreas ha sido advertida por la inmensa mayoría de aquellos que se han interesado en las tradiciones de los indígenas norteamericanos, de modo que es verídico que tal conocimiento ha existido y existe. 
"No puedo dejar de advertir que uno de los argumentos que me inducen a creer que esta nación desciende de los hebreos, es ver el conocimiento que tienen del libro del Génesis.-.. Es imposible no reconocer la analogía escritural al leer lo que la mitología mexicana menciona de la guerra en los cielos, la caída de Zentomoque y otros espíritus rebeldes". (1)  
He aquí algunos de los temas de indudable origen hebreo que aparecen y reaparecen en las leyendas de las varias tribus de los habitantes indígenas del Norte y Sudamerica.
"Hubo una guerra en los cielos, que ocasionó la población de la tierra. La creación de la tierra con sus plantas, animales y gente fue llevada a cabo por los Dioses en intervalos sucesivos. El primer hombre fue hecho de arcilla y la primera mujer fue hecha mientras él dormía. La mujer trajo el pecado a la tierra por cortar una rosa prohibida. Ella tuvo dos hijos Caín y Abel En aquellos días había gigantes en la tierra. En ese tiempo algunos subieron a los cielos (probablemente Enoc y su pueblo)."
Descrito brevemente por un indio, el sistema mitológico americano, es como sigue:
''Hubo un mundo antes que este en el cual vivimos ahora; ese era el mundo de los primeros habitantes, quienes eran completamente diferente de nosotros. Esos habitantes eran tan numerosos que si pudieran contarse todas las estrellas de los cielos, todas las plumas de los pájaros, todos los cabellos en nuestras cabezas, no, serían tan numerosos como los primeros habitantes.
Estos habitantes vivieron mucho tiempo en paz, concordia, armonía y felicidad. Nadie sabe ni puede decir cuánto tiempo vivieron ellos de esa manera. Por último, la mente de todos,excepto un pequeño número, fue cambiada y cayeron en conflictos —uno ofendía al otro consciente o inconscientemente; uno agraviaba al otro con o sin intención, uno deseaba una cosa especial, el otro quería la misma cosa. Empezaron los conflictos y a causa de ello vino un tiempo de actividad y lucha al cual no se puso fin hasta que la inmensa mayoría de los primeros habitantes, es decir, todos menos un pequeño número, fueron cambiados en las varias clases de criaturas vivientes que están ahora o que han estado en la tierra excepto el hombre,es decir, toda clase de bestias, pájaros, reptiles, peces, gusanos e insectos, tanto como árboles, arbustos y hierbas, rocas y algunas montañas; ellos fueron convertidos en todas las cosas que vemos en la tierra y en los cielos.
Ese pequeño número de los primeros habitantes que no pelearon, aquellos grandes primeros habitantes, del tiempo remoto que permanecieron de una sola mente y en armonía, dejaron la tierra, navegaron hacía el oeste, pasaron la línea donde el cielo baja y toca la tierra, navegaron a lugares aun más allá; quedaron allí o se 'desparramaron hacía regiones más altas y vivieron felizmente en ellas, vivieron en concordia, viven así hoy y vivirán de la misma manera en el futuro". (2)
"Pero 'Hurakán' no estaba, completamente satistecho con su obra. Estos hombres eran demasiado perfectos. Ellos sabían mucho. Por esto los dioses resolvieron cómo proceder con el hombre. Ellos no tendrían que llegar a ser como dioses (nótese la influencia cristiana)" (3).
De tal influencia Spence más tarde dijo, pág. 33: 
"El mero hecho que fue compuesto en lengua Quiché, es prueba casi suficiente de carácter genuinamente americano. La erudición del siglo XIX, fue insuficiente para una traducción adecuada del 'Popol Vuh'; el siglo XX no ha dado señales aún de poder llevar a cabo la obra. No es, por lo tanto, difícil, asegurar que, si la ciencia moderna no ha sido capaz de traducir correctamente la obra, los del siglo XVIII no pudieron haberla creado". 
''Reduzcamos ahora su visión para que ellos puedan ver solamente una porción de la tierra y estén contentos, dijeron los dioses. Entonces 'Hurakán' sopló una nube sobre sus ojos los cuales quedaron parcialmente velados. Después los cuatro hombres se durmieron y cuatro mujeres fueron hechas, 'Caha-Pañuma' (Caída de Agua), 'Choimha' (Agua Hermosa), 'Tzununiha' (Casa de las Aguas) y 'Cakixa' (Agua de Aras o de los Loros), quienes se convirtieron en esposas de los hombres en su respectivo orden como fue mencionado arriba" (3).
"En las historias usuales norteamericanas, la muerte y el pecado vinieron al mundo, como resultado de sortilegios; pero hay muchos ejemplos en los cuales entra el motivo moral; como en el cuento esquimal, en el cual al hombre se le da a elegir entre la vida eterna en la obscuridad o la mortalidad bendecida por la luz del día, y elige la última... Por supuesto, en gran número de narraciones, es el quebrantamiento de un 'tabú' lo que trajo primeramente el desastre del pecado al mundo" (4).
"Este documento (Códice Telleriano - Rememsis) explica cómo Quetzalcoatl, Tezcatlipoca y sus hermanos eran dioses en el principio y moraban en las estrellas en los cielos. Ellos pasaron su tiempo en el paraíso en un jardín de rosas, Xochitlycacán (donde se alzan las rosas); pero, una vez ellos comenzaron a arrancar las rosas de un gran rosal en el centro del jardín, y Tonaca-Tecutli, en su enojo, por la acción de ellos, los lanzó a la tierra, donde vivieron como mortales" (5).
"Es correcto explicar aquí la posición de los espíritus en el sistema de los indios. Todos los primeros habitantes están imaginados teniendo cuerpos tanto como espíritus. Cuando hablamos de un espíritu apareciéndosele a un hechicero o 'doctor' está entendido que el espíritu ha dejado el cuerpo temporalmente, y regresará a él. No hay espíritus sin cuerpo, salvo unos pocos que, al tiempo de la metamorfosis de los primeros habitantes perdieron los cuerpos que les pertenecieron en su primera condición, y no recibieron cuerpos nuevos a su caída. La pérdida de los cuerpos era infligida como un castigo. Estos desolados y desincorporados espíritus vagan ahora en las montañas y en fantásticos lugares solitarios. Misteriosos en carácter ellos son vistos muy rara vez y entonces solamente por hechiceros" (6)
La historia del diluvio es muy corriente entre los indios americanos. Un hombre (Noé) con cierta gente escapó en un bote lleno con animales y pájaros. El arco iris es la señal que esto no volverá a suceder otra vez. El jefe de esta partida inventó después el arte de hacer vino. En el curso del tiempo fue construida una torre con el propósito de llegar a las nubes; pero, los dioses encolerizados con esta pretensión destruyeron la torre, confundieron el idioma de esos días y dispersaron a la gente.

Jacob y sus doce hijos son hallados en las leyendas de los indios americanos. Algunas de las tribus "al edificar un altar usaban doce piedras en memoria de un gran antecesor de ellos que tenía doce hijos''. "Ellos tienen tradiciones de que todas las tribus de indios descienden de un hombre que tenía doce hijos. Que este hombre era un príncipe notable y renombrado, que tenía gran dominio; y que los indios, en su posteridad recobrarán aún el mismo dominio e influencia" (7).
"En la primera parte del siglo XVIII, un judío-holandés, cuyo nombre era Aarón Levy, pero que escribía bajo el seudónimo de Montesinos, (''Travels", Rotterdam, 1840) se encontró con un pueblo muy extraño al norte de los Andes, de quienes dice:"Mi guía era indio —al menos a mi me parecía que lo era— y él llamaba a su dios bajo el nombre del dios hebreo, Adonai. Me dijo que en tiempos muy remotos sus antecesores eran llamados Abram, Esaak y Yacoob; que el nombre de su propia tribu era Roo-ben. Por su intermedio trabé conocimiento con cierto número de hombres de la tribu, a quienes en seguida reconocí como hebreos. Ellos me abrazaron y besaron como a un hermano" (8).
Moisés, las plagas de Egipto y el Éxodo hacia la tierra prometida eran bien conocidos en la América antigua. 
"Una notable representación de las diez plagas que Dios envió a Egipto, se halla en las páginas 10 y 11 del manuscrito Borgia, Moisés está allí pintado sosteniendo en su mano izquierda su vara que se convierte en serpiente; y con gesto furioso invocando las plagas sobre los egipcios. Estas plagas eran ranas, langostas, piojos, moscas, etc., todas las cuales están representadas en las páginas referidas; pero, la última y más espantosa era la espesa obscuridad que se extendió en Egipto por tres días, y la muerte de los primogénitos de los egipcios. El curioso símbolo de una serpiente tragándose otras, está también en la página 19 del mismo manuscrito. No es extraordinario que los mexicanos que estaban al tanto de una porción del Éxodo —aquella que relata la jornada de los hijos de Israel desde Egipto— no hayan estado ignorantes de la otra" (9).
"En el libro de leyendas Quiche, el Popol Vuh, se nos dice que las primeras tribus de la raza humana viajaron desde un lugar del Oriente y cruzaron el mar. Habiendo llegado a una tierra extraña, fueron atacados por sus habitantes, quienes, sin embargo, fueron puestos en fuga por enjambres de avispas. Aquí también tenemos que tratar con la misma e idéntica leyenda común únicamente a los hebreos y antiguos mexicanos" (10). 
"¿Qué hacía el Rey y su ejército todo este tiempo? El Faraón no estaba dispuesto a 
dejarlos salir fácilmente, ellos habían plagado su vida; él fue castigado por el mal trato dado a ellos; exactamente como el malo en la leyenda mexicana (L. Spence, Myth of México y Perú, pág. 17) fue castigado con granizo, tempestad y fuego; ranas y sapos, langostas y piojos" (11).
El arca de la alianza parece haber sido conocida, En la excelente autoridad de Adair Long y Noah, historiadores y etnólogos americanos, estamos informados que las tribus occidentales de indios norteamericanos, guardaban un cofre sagrado o arca, que ellos acostumbraban a llevar al campo de batalla cuando estaban acosados por sus enemigos. Long, dice: 
"Esta arca era colocada en una especie de angarilla y llevada en los hombros de los hombres no permitiéndole tocar el suelo. Era completamente prohibido destaparla. Tres hombres, por curiosidad, intentaron examinar su contenido, quedando ciegos en el acto" (12).
Aun han sido preservados incidentes tales como el desacuerdo entre María y sus hermanos. Moisés y Aarón. 
"Un rasgo curioso de identidad en la migración hebrea y azteca es referente a María, quien, bajo el nombre de Chimalman, fue excluida por varios días del campo azteca, a consecuencia de una disputa con sus hermanos, caudillos de los aztecas o mexicanos'' (13).
Fuentes
  1. Kingsborough, 6:401
  2. Jeremiah Curtin, "Creation Myth of Primi-tive America", 1398, Introd. pp. 11-13
  3. Lewis Spence, ''Topol Vuh", pág. 24, 1908
  4. Hastings Ency. "Of Religión and Ethics", 1.920, Art. Sin -American, the origin of sin, 11:530
  5. D. G. Brinton, "Hero" pág. 95
  6. Jeremiah Curtin, "Creation Myth of Primitive America", 1898, pag. 37
  7. Calvin Colton, "Origin of the American Indians", London, 1833) (Mill. Star., 6: 67
  8. Lee, pág. 36
  9. Kingsborough; "Scraps", pág. 277
  10. Lee, pág. 132
  11. Lee pag, 114
  12. Lee,p. 109
  13. Kingsborough - Números 12:15


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1 comentario:

jorge fernandez dijo...

Tengo entendido que en la ceremonia Mapuche conocida como Nguillatun existen elementos que bien pueden ser remanentes de tradiciones israelitas deformadas por el paso del tiempo. Si conocen algún artículo al respecto les agradeceré mucho que lo mencionen.

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